Tú escribes la historia

Elige la opción con la que quieres continuar…

El rayo iluminó la habitación de Elisa. Despertó sofocada y miró hacia ambos lados esperando estar tan sola como cuando se echó a dormir esa noche. Aprovechó y fue al baño. Estaba justo levantada en el momento exacto. Escuchó jaleo fuera y se asomó por la ventana. Se escondió un poco cuando vio a dos hombres golpeando a un tercero, parecía completamente indefenso. Pensó que lo estarían atracando y se mordió las uñas, nerviosa, todo era demasiado violento. Quiso llamar a la policía, pero la tormenta había producido un fallo en la corriente y el teléfono estaba cortado…

Cuando los hombres se escaparon y el tercero estaba abatido en el suelo, Elisa pensó qué hacer:

1. Salir corriendo a prestarle ayuda y meterlo en casa para que se recuperase.

2. Dejarlo estar y no meterse en problemas. Ya se ocuparía otro vecino…

Si has elegido la opción 1 continúa aquí. Si, por el contrario, te has decantado por la número 2, sigue más abajo.

1

Temerosa, con toda su atención puesta a los lados de la calle y el oído en alerta; se acercó, sigilosa, al cuerpo de aquel hombre, la miró confuso. Elisa le ayudó a levantarse y ya en casa, le curó las heridas con la poca idea que ella podía tener de primeros auxilios. Era un hombre amable, Julio, aunque un tanto extraño. Cuando Elisa le preguntó por lo ocurrido, él confesó no tener la menor idea de lo que querían.

—Robarme —supuso —Se han llevado mi cartera.

Sin embargo, estaba tranquilo y su calma preocupó a Elisa, que insistía en llamar a la policía ahora que todo funcionaba con normalidad.

—No quiero que te molestes más. Yo mismo iré a denunciar —dijo poniéndose de pie. A continuación, le pidió un vaso de agua.

a) Llama a la policía de todos modos.

b) Obedece y deja que él se encargue.

Busca la letra que te corresponda y sigue...

2

Cuando despertó, dudaba sobre si habría sido un sueño lo de anoche. Así que, se levantó de un salto y se asomó a la ventana. No había ni rastro de aquel hombre del que ya dudaba de su existencia. Respiró aliviada. Estaba recién vestida y preparando un café cuando alguien tocó a su puerta. Se sobresaltó. Para su sorpresa cuando miró a través de la mirilla, el hombre que la molestaba se parecía mucho al tipo de sus sueños y llevaba la cara malherida y la ropa ensangrentada.

c) Abre la puerta.

d) Se hace la loca y no responde, fingiendo que no está en casa.

Busca la letra que te corresponda y sigue...

a)

Le dejó en el salón con la excusa de ir a por su vaso de agua. Era el mejor momento para llamar a la policía y explicarles lo ocurrido. Logró hacerlo, aunque no había terminado de dar su dirección cuando el hombre, a su espalda, le tocó el hombro; negó con la cabeza y le colgó el teléfono…

Vete al final de la entrada.

b)

Él tenía razón. Estaba segura de que lo prudente era llamar a la policía, pero “qué diablos, no quiero más problemas en mi vida” pensó. Así que, ahora que había curado a aquel hombre y ya le había dado un poco de agua, le invitó a marcharse. Cuando intentó pedirle que se fuera, él sonrió y le sugirió que le dejase pasar la noche en su casa descansando…

Vete al final de la entrada.

c)

Le temblaba el pulso al tiempo que quitaba el pestillo a la puerta.

—¿Qué quieres?  —quiso saber una vez lo tuvo de frente.

—Necesitó hacer una llamada telefónica  —a ella le parecía que mentía y se preguntó si la habría visto asomada a la ventana esa noche.

Apabullada, entró a por su teléfono para dejárselo a aquél desconocido. Cuando regresó, él la esperaba acomodado en su sofá con una escalofriante sonrisa…

Vete al final de la entrada.

d)

El corazón le latía deprisa, pero intentó controlar la respiración para no hacer ruido y se sentó con la espalda en la puerta. Pensaba qué hacer.

—Sé que has visto lo de anoche. O abres la puerta o la abriré yo… — Entonces, escuchó ruidos al otro lado de la puerta y se levantó a mirar. Algo estaba haciendo el hombre en su cerradura.

Corrió a toda prisa a por el teléfono, quería llamar a la policía, pero cuando lo logró alcanzar, el hombre ya estaba en su casa y se lo había arrebatado de las manos…

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